Vender por su cuenta una casa de vacaciones en el extranjero: lo que conviene resolver antes
Quien vende por su cuenta su casa junto al mar se ahorra la comisión y asume el trabajo. Seis puntos que hacen la venta más rápida y más segura.
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Toda la información se ofrece sin garantía. Este texto es una orientación y no sustituye el asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión. Lo que se aplica en su caso depende del país, del inmueble, de su nacionalidad y de su situación personal, y puede cambiar en cualquier momento. Antes de tomar cualquier decisión, consulte a un profesional habilitado en el país correspondiente.
Primero los papeles, después el anuncio
El motivo más frecuente por el que una venta entre particulares se atasca no es el precio. Son papeles que faltan cuando un comprador va en serio. Téngalos listos antes de publicar: una nota simple reciente del registro o del catastro, la licencia de obra y el certificado de final de obra, justificantes de ampliaciones posteriores y de la piscina, el certificado energético y, en un piso, los documentos de la comunidad con la cuota vigente.
En la UE, el certificado de eficiencia energética es obligatorio para vender, y en algunos países debe figurar ya en el anuncio. Y si una ampliación nunca se legalizó, es mejor que lo sepa usted antes que el comprador. Así puede regularizarse o reflejarse en el precio, en lugar de que la venta fracase ante el notario.
El precio lo marca el mercado, no el recuerdo
Lo que usted pagó y lo que invirtió no cuenta para un comprador. Mire lo que cuestan hoy inmuebles comparables en la misma zona: mismo tamaño, misma distancia al agua, estado parecido. Los precios de oferta son un techo; la mayoría se vende por debajo.
Un precio demasiado alto al principio cuesta más que unos pocos puntos. Un anuncio que sigue publicado durante meses se lee como invendible, y cada rebaja posterior lo confirma.
¿Quién va a comprar realmente su casa?
En la costa, muchos compradores vienen de otro país. En España compran, junto a los españoles, alemanes, británicos, escandinavos, franceses y polacos; en el Adriático, austriacos, alemanes y checos. Cada uno busca en su propio idioma.
Un anuncio que solo existe en el idioma del país llega, por tanto, solo a una parte de los posibles compradores. Publique al menos también en inglés, y mejor aún en los idiomas de quienes compran de verdad en su zona.
Unas buenas fotos son media visita
Un comprador extranjero ve su casa primero en fotos, y a menudo durante mucho tiempo solo en fotos. Fotografíe con luz de día y con la casa ordenada, cada estancia una vez, además del exterior, la terraza y el camino al agua. Muestre el mar solo si de verdad se ve. Quien viaja por unas vistas que no existen no compra, y lo cuenta.
Un plano, aunque esté dibujado a mano, y un vídeo corto que recorra la casa una vez ahorran muchas preguntas.
¿Quién enseña la casa cuando usted no está?
Si no vive cerca, necesita a alguien con llave que abra, ventile y responda a preguntas sobre la zona: un vecino, el administrador, un conocido. Acuerde de antemano quién se encarga y si cobra por ello.
Hoy muchos compradores hacen una primera visita por videollamada. Así ambas partes se ahorran un viaje que no habría merecido la pena.
Impuestos, contrato y dinero: aquí no se ahorra
La ganancia de la venta puede tener efectos fiscales en el país del inmueble y en su país de residencia. Lo que pide cada país y cómo encajan ambos se lo dirá un asesor fiscal que conozca los dos lados. Pregúntele antes de comprometerse con un precio, y pregunte expresamente si en la venta se retiene una parte del precio. Algunos países lo hacen cuando el vendedor no reside allí.
Haga redactar o revisar el contrato de arras y la escritura por un abogado del país que le represente a usted, no al comprador. Acuerde también con él por qué cuenta pasa una señal. El dinero en efectivo y los pagos de palabra no tienen sitio en una compraventa inmobiliaria.
Y cuando esté listo
Con nosotros publica usted mismo su inmueble, en su idioma. Nosotros lo traducimos y lo mostramos a compradores en varios idiomas. Paga una cantidad fija al mes, sin comisión, y cada consulta le llega directamente. En la página para propietarios se explica cómo funciona.
